jueves, 16 de septiembre de 2010

PANTEÓN MASÓNICO de "MONTECRISTI"











Para su uso el panteón es administrado por una comisión, que todos los años el Venerable Maestro ratifica o nombra nuevos miembros. Esta comisión es la encargada de estar pendiente con todo lo relacionado al mismo: inhumaciones, exhumaciones, etc. El panteón posee un reglamento que establece quienes tienen derecho a ser inhumados. Los gastos para su mantenimiento están contemplados en el Presupuesto Anual de la logia, así como se crea un presupuesto especial cuando el caso lo requiere. Su limpieza está a cargo de la membresía de la logia, quienes através de la zona que pertenecen le realizan una limpieza mensual.  







Varias vistas fotográficas del Panteón de la Resp. Logia
"Montecristi", en el cementerio de Los Palacios, Provincia
de Pinar del Río, Cuba.
Orden Manifiesto de "Montecristi"



Con fecha 22 del mes de Mayo del año 1985, la Resp. Logia “Montecristi”, en Sesión Expresiva, creó la Orden Manifiesto de “Montecristi” con el interés fraternal de premiar a sus miembros numerarios, miembros de honor y hermanos visitadores que se distingan en la asistencia a sus sesiones. En la propia sesión acordó el reglamento para la obtención y pérdida de la Orden.

La Orden se clasifica en dos categorías: De Segundo y Primer Grado.

La de Segundo Grado la identifica un collarín de color blanco ribeteado en azul. La de Primer Grado es identificada con un collarín color púrpura, ribeteado en flecos dorados. A todo hermano premiado con la Orden, además del collarín, se le entrega un diploma alusivo a la misma.

Para obtener la Orden de Segundo Grado es necesario que un miembro numerario durante tres años consecutivos mantenga una asistencia del cien por cien a las sesiones de la logia. El cincuenta por ciento para los miembros de honor y hermanos visitadores, en igual período de tiempo.

Hermanos que poseen la Orden Manifiesto
de "Montecristi", de Segundo y
Primer Grado.
Para poseer la de Primer Grado es requisito, después de obtenida la de Segundo Grado, que los miembros numerarios durante dos años consecutivos presenten una asistencia del cien por cien a las sesiones. El cincuenta por ciento para los miembros de honor y el cuarenta por ciento para los hermanos visitadores.

Los hermanos poseedores de la Orden de Primer Grado tienen derecho a ocupar asiento en el Oriente de la logia, sino ocupan funciones en logia y en igual sentido usarán el collarín.

La Orden es entregada cada año en la sesión más próxima al día 25 del mes de Marzo, por conmemorarse en ese día un aniversario más de la redacción del Manifiesto de “Montecristi”.

En Disposiciones Transitorias del Reglamento de la Orden se dispone: Que si en el año 1985, año en que se crea la Orden, el VH:. Luis R. Fúster Crespo obtenía el cien por cien de asistencia a las sesiones de la logia, le sea entregada la Orden de Primer Grado en reconocimiento a los más de diez años que venía obteniendo el cien por cien de asistencia.

Las Disposiciones Transitorias también reconocen, con carácter retroactivo, para la obtención de la Orden, la asistencia de los años 1983 y 1984.

En la Sesión Extraordinaria celebrada el día 14 del mes de Noviembre del año 1990, convocada para el efecto, se tomaron acuerdos de reformas al Reglamento de la Orden. De estas reformas surgieron:

* La creación de la condición de Decano de la Orden, recayendo esta condición en el VH:. Amador Ortega Crespo, por ser, en ese momento, el hermano con mayor antigüedad en posesión del galardón de Primer Grado.

* Que el collarín del Decano se diferencie de los demás por tener estampada la palabra Decano y sea recibido de pie por la logia, cuando haga entrada, después de comenzada la sesión.

* Que en los aniversarios de la logia, sesión de entrega de la Orden y actos de júbilo, los integrantes de la Orden serán recibidos en comisión, presidida por su Decano.

* Que cuando falleciere un hermano poseedor de la Orden se le imponga una ofrenda floral, aparte a la impuesta por la logia, con la siguiente dedicación: “De la Orden Manifiesto de “Montecristi”. Siendo pagada esta ofrenda por los integrantes de la Orden.

* Se creó el Himno y el Estandarte de la Orden. El himno será la marcha del Generalísimo Máximo Gómez y el estandarte contará de las mismas dimensiones de la bandera masónica, siendo de color púrpura y estará orlado por una cinta o flecos amarillos. Presentando en el centro las efigies de José Martí y Máximo Gómez y la siguiente inscripción: “Orden Manifiesto de “Montecristi”, Logia “Montecristi”, Los Palacios, Pinar del Rio”.

* El estandarte ocupará puesto en el Oriente de la logia, junto a la bandera masónica, y se colocará cercano al féretro del hermano fallecido poseedor de la Orden. El himno se hará escuchar en los actos de la Orden.

Los primeros hermanos en obtener la Orden Manifiesto de “Montecristi” fueron los hermanos, Luis R. Fúster Crespo, de Primer Grado y Amador Ortega Crespo, de Segundo Grado, ambos en el año 1986.

El primer Decano de la Orden lo fue el VH:. Amador Ortega Crespo, cargo que ocupó a partir del mismo día 14 del mes de Noviembre del año 1990, fecha en que se creó la condición del Decano.

En la actualidad (1999) el Decano de la Orden lo es el VH:. Armando Valdés Trujillo, condición que ocupa por el fallecimiento del VH:. Amador Ortega, ocurrido el día 22 del mes de Octubre del año 1993.
La Biblioteca "VH:. Dr. Pedro Morales Escobar"




La cultura y la ilustración están estrechamente vinculadas a la vida de la masonería, desde sus remotos inicios. El masón está en la obligación, para consigo mismo, de cultivarse culturalmente e ilustrarse cada día más. Ha de ir en busca de la verdad a la luz de la ciencia, enseñar al ignorante y sentir amor por el estudio. La vía más plausible de llegar a poseer una relevante cultura y considerarse un hombre ilustrado se encuentra en la lectura.

Las logias masónicas en cumplimiento de sus obligaciones, como centros culturales, y proporcionarle a su membresía el caudal necesitado para adquirir conocimientos, además de las instrucciones y conferencias, se han dotado de bibliotecas.

Tan pronto se reorganizó, la Logia “Montecristi” en el año 1924 se preocupó por este campo cultural. En una vitrina/estante existían libros, revistas, folletos y otros materiales, donados en la mayor parte, por hermanos del cuadro, logias hermanas y hermanos de otras logias.

Biblioteca "Dr. Pedro Morales Escobar".
El día 1 del mes de Abril del año 1956 fallece el Hno:. Dr. Pedro Morales Escobar, Maestro Masón y miembro numerario de “Montecristi”. En ese momento la Logia “Montecristi” trabajaba en su templo de la Calle José Marti No. 95, (actual Calle 21), aunque estaba en vías de terminación la fabricación de su nueva Casa Templo en la Calle Warren, (actual Calle 20).

En la sesión del día 4 del mes de Abril el VH:. Félix María Fernández, V/Maestro, le informa a la logia: “que al encontrarse en su lecho de muerte el hermano Pedro Morales Escobar y conociendo la ascendencia católica de sus familiares más allegados, hubo de explicarle, por mediación del Hno:.: José Fontela Sordo (con nexos familiares al Hno:.: Morales), el acuerdo de la Alta Cámara con relación al Auxilio Masónico y los rituales que el mismo exige para recibir ese beneficio y ocurrido el fallecimiento del hermano, su familia se negó rotundamente, pese a nuestros esfuerzos, a que por la masonería se le realizaran las honras fúnebres. Renunciando de hecho a todo cuanto por los nexos masónicos del Hno:. Morales, pudieran beneficiarla”.

El fallecimiento del Hno:. Morales Escobar se produce en un momento en que las relaciones de la masonería y la Iglesia Católica se encontraban en el punto más candente, después de obtenida la independencia y la instauración de la República de Cuba. Meses atrás Manuel Arteaga, Cardenal de Cuba y máxima autoridad eclesiástica en la isla, con el consentimiento del Ministro de Educación, trató de imponer en las escuelas públicas el estudio y práctica de la religión católica, como una asignatura más. Este propósito lo hizo público el clero a través de una pastoral que fue publicada en el periódico pro-católico “El Diario de la Marina”. La respuesta de la masonería no se hizo esperar y el Gran Maestro, IH:. Dr. Carlos M. Piñeiro y del Cueto, en nombre de la Gran Logia de Cuba presentó un recurso de violación constitucional al Tribunal de Garantías Constitucionales y Sociales de la República de Cuba, al Tribunal Supremo de Justicia y al Presidente de la República de Cuba. En su alegato el Gran Maestro exponía que se violaba la condición de Estado Laico de la República de Cuba, presente esta condición en la vigente Constitución de 1940.

Se desbordaron las pasiones y este enfrentamiento alcanzó dimensiones nacionales, al tomar participación en el mismo todas las iglesias parroquiales y logias a lo largo y ancho del país. La prensa se hacía eco en sus páginas de virulentos ataques entre la iglesia y la masonería. En los periódicos “El Mundo”, “Excelsior”, “Ataja” y otros escribía la Gran Logia y periodístas masones, como Salvador Menéndez Villoch, Mario Kuchilán y muchos más. La Iglesia Católica en “El Diario de la Marina” y otras revistas y periódicos. También la Liga Anti-Clerical de Cuba, dirigida por el periodista italiano Amadeo Pacífico Barraqué, tomó participación en esta crisis entre las fuerzas del Vaticano y las del Rey Salomón.

Fueron muchos los parques y centros estudiantiles de enseñanza superior en que jóvenes miembros del ajefismo se liaron a puñetazos con jóvenes pertenecientes a la organización Acción Católica. El Ministro de Educación se vio obligado a presentar su dimisión del cargo.

En este contexto ocurre el fallecimiento del Hno:. Morales. En los primeros días del mes de Septiembre de ese año de 1956 llega de la Gran Logia el cheque por la cantidad de $1,000.00, que le corresponde al extinto hermano por los beneficios del Auxilio Masónico. Este beneficio, según el Reglamento del Auxilio Masónico ante la negativa de realizar el ceremonial masónico, queda en poder de la logia. En la sesión del día 5 del mes de Septiembre la logia nombra a los HH:. Félix María Fernández, José Menéndez Cardama, Nicolás Morales Suteras, Francisco Salgado y Luis Herrera Alfonso, para que informen a la logia en la mejor forma en que ha de invertirse esta suma.

En la sesión del día 21 del mes Noviembre del año 1956 la logia acuerda, mediante dictamen aconsejativo de la comisión nombrada al efecto, utilizar el Auxilio Masónico correspondiente al Hno:. Morales Escobar, en la creación de una biblioteca, la cual llevará su nombre. El Colegio Médico de las Palacios, al enterarse de la creación de una biblioteca con el nombre del Dr. Pedro Morales Escobar, envia una donación de $200.00 y las Hijas de la Acacia, Filial No. 34 en Los Palacios, cooperan con la cantidad de $60.00.

Al mudarse los hermanos de “Montecristi” para su nueva casa, el día 30 del mes de Diciembre del año 1956, se encuentran enfrascados en la creación de una biblioteca que responda a las necesidades culturales de la logia y al explendor de la nueva casa templo. Se ordenó construir un hermoso armario de madera preciosa, puertas correderas de cristal en su mayor parte y bellamente barnizado. Se adquirieron fenomenales obras literarias de la caltura universal, dentro de ellas, diccionarios enciclopédicos, enciclopedia de obras famosas de literatura, biografías, novelas, historia universal, historia de la nación cubana y muchas obras más de interés al intelecto humano.

Con el paso de los años esta biblioteca se ha venido enriqueciendo. En la actualidad cuenta con su salón de lectura, anexo a la misma, formado por una mesa y cuatro butacas, excelente iluminación y un ventilador de techo. Las publicaciones “El Grupo Montecristi”, como trabajos enviados por el Hno:. Osvaldo Gotera y los folletines deportivos y las revistas “National Geographic” enviadas por el Hno:. Félix Andrés Pérez Docungé, están entre sus lecturas más codiciadas. La Sra. Rita Soler Hernández, viuda del Hno:. Luis Herrera Alfonso, le donó a la logia parte de la biblioteca del hermano desaparecido.

El Hno:. Noel Francisco Pulido Iglesias es el bibliotecario, la mantiene ordenada y cuida celosamente de su contenido. El Hno:. Pulido en el presente año se ha dedicado al forraje y clasificación de los libros de actas y asistencia de esta logia y los mismos son guardados en la biblioteca para su mejor conservación.
La Acacia


¿Qué eres?; ¡Oh Sagrada Rama, vista desde las superficialidades de la historia natural!.

Un arbusto, como otro cualquiera. Un miembro de la familia vegetal, que vive sobre la corteza terrestre, que se alimenta de las sales del terreno y la humedad de la atmósfera; y pertenece a tal y cual orden, por sus fibras, su desarrollo, su tejido o su florescencia.

Árbol considerado por los egipcios de gran
importancia mística.
Para nosotros eres más, eres el símbolo de lo inmortal.

Tú, ¡Oh, acacia!, simbolizas para todos los masones de todas las épocas, lo eterno, lo inmutable, lo que no cambia ni se transforma; lo que vive eternamente joven, eternamente nuevo y eternamente puro.

Tu madera, simbólico árbol, es incorruptible. No hacen mella en tu corteza roedores insectos, como no pueden lastimar la conciencia del hombre virtuoso, las calumnias de los viles, ni las ingratitudes de los perversos.

Tus hojas, siempre verdes en cualquier estación y en todas latitudes, semejan el alma del hombre justo, noble y generoso en todas las situaciones de la vida; resignado y prudente en la adversidad; sensato y humanitario en el apogeo del poder; enamorado incesantemente de un ideal espléndido: la esperanza en su propia perfectibilidad.

Ellas se inclinan durante la noche, como si no pudieran vivir en las tinieblas del error, y se yerguen, a medida que el astro del día avanza hacia el cénit. Así el espíritu humano languidece y llora entre las sombras de la ignorancia, y se eleva majestuoso, ávido de luz, en pos del sol de la civilización, alma de las sociedades.

El pensamiento humano, como tú, ¡Oh, Sagrada Rama!, es siempre nuevo; nuestra esperanza está siempre verde; nuestra fe en la justicia es siempre incorruptible.

Pasarán los siglos. Se hundirán imperios y repúblicas. Nuevas generaciones vendrán a ocupar el puesto  de generaciones, caídas bajo el peso de la inmutable ley de la transformación.

Y el hombre seguirá siendo un ser pensante, en cuyo corazón nacerán siempre bellos los amores, y en cuyo cerebro bullirán eternamente ideas de justicia y pensamientos de regeneración y progreso.

¡Queda, queda ahí en nuestra Cámara Masónica, rama de acacia, símbolo augusto de lo grande, de lo imperecedero, de lo inmortal, de lo eterno.